Los clérigos iraníes se resisten a una sucesión dinástica del hijo de Jamenei, considerando que representa un cambio ideológico fuerte en la teocracia, comparado con Corea del Norte. El panel explicó que durante la guerra actual priorizan sobrevivir, pero post-conflicto rechazarían una elección forzada de Mojtaba Jamenei, ya que no hubo sucesiones padre-hijo desde 1979 y va contra principios chiítas.
Discutieron que los 88 clérigos que supuestamente lo eligieron no pudieron reunirse físicamente por la situación bélica, y el proceso es medieval, no por Zoom. Revelaron que el testamento de Jamenei pide explícitamente que su hijo no sea sucesor para evitar dinastías, según una periodista israelí.
Se mencionó a Ali Larijani como posible delfín por su familia rica y cercanía a la Guardia Revolucionaria, aunque con riesgos familiares. EE.UU. podría verlo favorable, pero el hijo tiene poco poder real más allá de ser hijo, y Trump ya rechazó esa opción.
Expertos destacaron focos de poder como religiosos y Guardia Revolucionaria, donde el hijo no encaja por falta de estudios teológicos.