Irán designó a Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo Alí Jamenei, como el nuevo ayatolá y líder supremo, el tercer desde la Revolución Islámica, tras el asesinato de su padre en un ataque donde también murieron su madre, esposa y posiblemente una hija en un búnker.
El nuevo líder, de 56 años, es descrito como un hombre de línea dura similar a su padre, con poca experiencia en manejo estatal, aunque se especula que Alí ya le delegaba poder. Estados Unidos e Israel amenazan con eliminarlo como a su padre, mientras la Guardia Revolucionaria iraní muestra lealtad con misiles dedicados a su servicio y declara estar dispuesta a soportar petróleo a 200 dólares.
El conflicto escalada con ataques mutuos: imágenes apocalípticas en Teherán con lluvia negra de petróleo por incendios, ataques israelíes y estadounidenses contra Irán, respuestas iraníes a países del Golfo, y ahora involucra a más naciones como Rusia proporcionando inteligencia, Turquía enviando F-16 a Chipre, junto a España, Francia, Italia y Reino Unido, con la Unión Europea reaccionando a drones.
La Guardia Revolucionaria afirma estar preparada por seis meses, pese al impacto global en inflación y petróleo que subió fuertemente. Donald Trump menciona una segunda fase letal pendiente, posiblemente con operación terrestre por uranio enriquecido, revocando logros del acuerdo de 2015 con Estados Unidos, Europa, China y Rusia.