Aldana, argentina radicada en Tel Aviv, describió los protocolos de emergencia ante alarmas de misiles iraníes. Diez minutos de aviso permiten correr a refugios, pero en autopistas hay que bajar del auto, alejarse, tirarse al piso boca abajo y cubrirse la cabeza para evitar explosiones.
El 33% de la población israelí carece de refugios cercanos, por lo que muchas familias con niños o ancianos se instalan permanentemente en estacionamientos subterráneos o estaciones de tren, llevando heladeras y provisiones. Aldana trabaja en un jardín de infantes cerrado porque es imposible evacuar bebés de un año durante ataques.
Los misiles iraníes son más potentes y sofisticados que los de Gaza, Líbano o Yemen, con bombas de racimo que dispersan municiones pequeñas en el cielo. Ayer uno cayó cerca de su casa, causando un cráter, daños a autos y una herida leve, además de cortes de luz.
La vida cotidiana cambió drásticamente: no hay clases presenciales en jardines, primarias usan Zoom, y la gente vive ansiosa esperando alarmas constantes. Aldana enfatizó que estos misiles son realmente mortales, a diferencia de ataques previos.