Ana Laura Vigueras, médica veterinaria mexicana, analiza ratones para prevenir futuras pandemias en zonas tropicales. Su trabajo revela que áreas con actividad agropecuaria o urbanizaciones cerca de ecosistemas naturales son las más propensas a brotes epidémicos, donde la deforestación fragmenta hábitats y aumenta densidad de reservorios de patógenos.
Según la OMS, hay más de 30 patógenos prioritarios, con emergencias cada cinco años. En estudios por México, detectó SARS-CoV-2 en ratones piñoneros de la UNAM, mostrando contagio humano-animal bidireccional que amenaza conservación y ecosistemas. Vigueras critica que la ciencia no tradujo datos a lenguaje accesible para decisores, como en el COVID.
Su colega biólogo Ángel Rodríguez destaca el giro transdisciplinario post-COVID, integrando biólogos, veterinarios y agrónomos. En EE.UU. hay brotes de hantavirus en roedores, y Argentina tuvo uno en 2019; México necesita más diagnóstico.
Vigueras colabora con proyectos en Costa Rica y Haití para educar comunidades rurales y presionar gobiernos por prevención integral, no solo respuestas de emergencia, ante pandemias inevitables con el modelo actual.