El hijo del invitado bailarín, de seis años llamado Vito, asiste a un colegio internacional en Ciudad de México frente al Parque México, donde convive con niños de otros países como un amigo de New York, abriéndole la cabeza a nuevas culturas.
Vito habla perfecto inglés y español con acento mexicano, ya que nació en México y es ciudadano mexicano, aunque su padre es argentino-italiano y su madre argentina.
El padre quiere que aprenda mandarín desde chico porque los niños tienen facilidad para idiomas y el cerebro trabaja de otra manera, y planea estudiarlo junto a él.