En Parque Patricios, vecinos desalojados tras derrumbe ingresan a cuenta gotas por cinco a diez minutos para retirar pertenencias esenciales de sus edificios custodiados por 100 policías y bomberos.
La periodista Emma Herrera reporta desde calle Mirave y Mafalda, donde familias con valijas esperan turno para subir escaleras y bajar por Labardén, expresando angustia por meter "toda la vida en una bolsa". Viven temporalmente en hoteles como Hotel América en Constitución o Gran Hotel en Marcelo T. de Alvear y Maipú, sin certeza de retorno ni plazos, solo reservas hasta miércoles.
Daniel y Ailín relatan incertidumbre diaria, sueños rotos de casa propia y dificultad de adaptarse a hoteles que no reemplazan un hogar, con familias incluyendo hijos y mascotas dejadas en otras casas. Otros esperan piso por piso, como octavo, sin informes de rajaduras visibles post-derrumbe.
La situación genera máxima tensión y tristeza, con vecinos priorizando supervivencia día a día en medio de la evacuación controlada.