La vecina Anaí describió desde un hotel su profunda angustia y miedo al ingresar por primera vez a su departamento en planta baja de Mafalda y Melincué, Parque Patricios, tras el derrumbe que dejó un vacío debajo de su piso. Relató el terror al sentir vibraciones el día del colapso, como un hormigueo en los pies, y el pánico de que el suelo cediera mientras rescataba pertenencias esenciales como documentos, medicación y ropa liviana en los 10 minutos permitidos.
Anaí contó que su familia, incluyendo marido y tres perras, se mudó al hotel Las Américas desde la primera noche, extrañando a sus mascotas separadas por tamaño. Al entrar ayer, temió encontrar su heladera y freezer destruidos o rajaduras nuevas en el piso, pero halló la casa intacta salvo el balcón rajado, supuestamente superficial, mientras obreros tapeaban a centímetros de distancia.
La vecina de una vivienda Procrear, con 30 cuotas pagadas, cuestionó el futuro: el Banco Hipotecario suspendió pagos por tres meses sin intereses, y el administrador prometió expensas en cero este mes por falta de servicios. Sin embargo, denunció falta total de información oficial de autoridades, constructora o administrador durante días, obligados a indagar solos entre policía y bomberos contradictorios.
Anaí permanece en el hotel hasta el 11, sin saber si se extenderá, y contrató un abogado para exigir respuestas. Los vecinos esperaban en la calle sin contención hasta que la red de atención y la fiscal autorizaron ingresos organizados, priorizando seguridad con bomberos y vallados del Gobierno de la Ciudad.