El panel debatió intensamente la responsabilidad en el derrumbe del patio interno de la Torre 2 del complejo Procrear en Parque Patricios, apuntando al director de obra como principal culpable por no verificar adecuadamente el hierro y el análisis del concreto en laboratorio. Los expertos recordaron que las municipalidades no pueden supervisar todo y que la empresa proveedora del concreto debe cumplir fórmulas específicas.
Fernando Burlando, abogado de más de 200 familias afectadas, desaconsejó regresar a las viviendas por fallas graves en los cimientos atribuidas a la constructora COSUL y a las autorizaciones bajo Guillermo Moreno como director de obra. El colapso ocurrió el 3 de marzo a las 4:30 de la mañana, destruyó más de 60 vehículos y dejó a 300 familias evacuadas con acceso restringido de solo 10 minutos acompañadas.
Se mencionó el rol del Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, que actúa como desarrollador pero debe ejercer control continuo, aunque los panelistas aclararon que la responsabilidad profesional recae en el director de obra y la constructora, no en entidades estatales como analogía a un ministro de Salud por mala praxis médica.
Diego recordó casos históricos de los 60 y 70 donde bancos financiaban constructoras propias, llevando a quiebras y colapsos edilicios, lo que prohibió tales vínculos para evitar problemas similares.