Más de 300 familias evacuadas tras el derrumbe parcial de 176 departamentos en un edificio Procrear construido por COSUD en Capital Federal denuncian que sus reclamos por filtraciones crónicas fueron ignorados durante años por la empresa, mientras seguían pagando expensas de hasta 180.000 pesos mensuales. En el edificio mellizo entregado en 2021, un hundimiento de 12 centímetros en el garage y rajaduras se suman a problemas como filtraciones en ascensores y balcones mal inclinados que dirigen el agua hacia adentro, oxidando las estructuras.
Los damnificados relatan que advertían desde el primer día sobre filtraciones en cocheras, pasillos y living rooms durante tormentas, pero eran tildados de 'locos' en las reuniones del consorcio. COSUD se negó a arreglar escalones o caídas de agua, pese a promesas incumplidas, y el Banco Hipotecario solo administraba fondos sin decidir pagos.
Pericias del Departamento de Ingeniería de la UBA en el edificio gemelo confirman que la losa sobre la cochera tiene un espesor insuficiente de 15-20 centímetros para sostener la carga de tierra, carece de vigas ni capiteles, lo que la hace sensible a fallas frágiles por punzonado. Ingenieros estiman que debería tener 45 centímetros. Los tres sectores construidos por COSUD (1, 2 y 10) presentan síntomas similares, con 175 familias en hoteles sin confirmación de continuidad.
Los afectados exigen a la constructora, que gana millones en obras públicas, asumir responsabilidad por 'mezquindad' y cubrir alojamiento digno. Critican la falta de comunicación de la Fiscalía y piden plazos claros para demolición y reconstrucción, desde un mes hasta un año.