Nelson Castro recorre en vivo los daños causados por una esquirla de misil iraní en el centro de Tel Aviv, frente a su hotel, donde tres personas resultaron heridas, una de gravedad. Obreros, policía y vecinos limpian escombros de un cráter profundo en la vereda, ventanas destrozadas, cables cortados y sin luz en la zona.
Castro se desplaza mostrando la normalidad a una cuadra, cerca de la playa y hoteles, y luego ingresa con cuidado a un edificio dañado donde volaron mochilas, vidrios, mesitas, medicamentos, puertas y mampostería interna. La potencia del impacto demuestra el riesgo para la vida cotidiana en esta zona céntrica y elegante.
El corresponsal enfatiza que este es un daño mínimo pero real de la guerra, ocurrido hace una hora y media, con todos los medios internacionales cubriendo el sitio. La conexión se corta para que se acomode, destacando la cercanía de los hoteles y la visión de primera mano de la guerra en Medio Oriente.