Samira Susman, iraní radicada en Argentina, critica duramente al régimen teocrático de Irán por la muerte de su madre de 76 años debido a cáncer, ya que no pudo viajar para despedirla por trabas con el pasaporte que la embajada envía a Venezuela. Acusa al gobierno de no importar la población, regalar recursos a China y Rusia, y generar caos regional, mientras desea un cambio tras medio siglo de represión.
Susman destaca el rol histórico de la mujer en Irán, mucho más avanzado que vecinos: desde la revolución constitucional de 1906 tuvo parlamento, ministras de educación y voto femenino antes que en Suiza en 1971. Relata anécdotas como su abuela partera a la que los hombres temían, mostrando poder femenino pre-revolución.
Tras la revolución islámica, el régimen rebajó el valor de la vida de una mujer a la mitad de un hombre en compensaciones, quitó derechos de divorcio y custodia de hijos, e impuso castigos medievales como cortar manos, ahorcamientos públicos con grúas, latigazos a mujeres y ejecuciones en plazas, barbaridades ausentes antes y aún presentes en países como Arabia Saudita.
Rechaza comparaciones con otros países islámicos y defiende que Irán era occidentalizado antes, no comparable a restricciones actuales. La conductora agradece su testimonio por dar voz al pueblo iraní y sus necesidades de cambio.