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Muhammad recibe primera revelación del Corán con orden "Ikra" en cueva Hira

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El conductor del programa El cálamo abrió con la basmala invocando el nombre de Dios el Clemente y Misericordioso, atestiguando la unicidad de Dios y la profecía de Muhammad, a quien pidió paz y bendiciones junto a su familia y seguidores hasta el Día del Juicio Final.

En pleno mes de Ramadán, el 19 del calendario islámico, promocionó el consumo del suhur por su bendición según el profeta Muhammad y anunció una oferta 2x1 exclusiva de 8 a 9 para el próximo domingo, último del bendito mes que puede durar 29 o 30 días. Destacó la cercanía de las últimas diez noches, posiblemente la Laylat al-Qadr o noche del decreto donde se reveló el Corán como guía para la humanidad, y adelantó contenido como un iftar con la tía Asis, charlas con Abel Buzarkis y hermanos de Fasila.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, defendió el lugar privilegiado de la mujer en el Islam como reina y princesa, refutando visiones erróneas de sumisión. Recitó la Sura 97 Al-Qadr, que describe el descenso del Corán en la noche del decreto mejor que mil meses, trayendo sosiego y tranquilidad.

Narró la vida previa del profeta Muhammad, conocido por su honestidad y llamado Al-Amin, quien a los 38 años inició retiros en la cueva Hira por la decadencia moral de La Meca con idolatría, desigualdad y feminicidio. A los 40, durante Ramadán, tuvo sueños veraces y el ángel Gabriel lo sujetó tres veces ordenándole "Ikra" (lee), revelando los primeros versos del Corán 96:1-5: "Lee en el nombre de tu Señor que creó, creó al hombre de un coágulo, lee que tu Señor es el más generoso".

Temblando de miedo y frío, Muhammad corrió a su esposa Khadija pidiendo "cúbreme", temiendo por su vida. Ella lo consoló recordando su bondad, relaciones familiares, ayuda a pobres e invitados, y su apoyo a los desfavorecidos, según relató Aisha en Sahih al-Bukhari.