Irán lanzó una ola de misiles contra Tel Aviv hace media hora, con pedazos impactando en la ciudad y causando grandes daños junto a seis heridos. La corresponsal Andrea Biso reportó en vivo desde el centro de la ciudad, donde las alarmas suenan constantemente.
Andrea mostró su refugio subterráneo compartido, ubicado bajo un parque infantil a dos cuadras de su casa, con entradas de acero antimisiles accesibles para cualquier persona. Sale del refugio tras cada alerta y describe la rutina: alertas en celulares, sirenas en megáfonos y minutos para refugiarse.
La vida cotidiana continúa en Tel Aviv pese al caos, con gente caminando, trabajando y comiendo en restaurantes hasta que suenan las sirenas. Biso, radicada hace ocho años, admite nervios y miedo pero nota calma general; compara esta escalada con la guerra de junio, más potente ahora amid bombardeos cruzados con Irán y apoyo de Estados Unidos.
Refugios abundan cada tres cuadras para facilitar el acceso durante alertas, priorizando seguridad bajo tierra sobre los domésticos.