Sergio Pedache, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes, reveló que el sector realiza el 70% de la faena para consumo interno, pero enfrenta crisis por falta de ganado vacuno tras pérdidas en 2007 bajo kirchnerismo, sequía y cierre de exportaciones.
Con población duplicada desde 1979 y misma cantidad de cabezas, Argentina priorizó soja y maíz; el ciclo ganadero toma mínimo tres años, faenando animales chicos de 300 kg versus 500 kg globales, faltando kilos por carcasa.
Novillos de 500 kg cuestan 2,5 millones de pesos; industria pierde por subproductos insuficientes para cubrir gastos, con frigoríficos cerrando por exceso de plantas y escasez de materia prima. Precios suben inevitablemente.
Se criticó intervenciones como las de Guillermo Moreno que mataron el sector.