Pastor León realizó una oración final cerrando los ojos para bendecir toda la República Argentina, sus provincias, ciudades, barrios, hogares y familias, desde mayores hasta menores, en el nombre de Jesús.
Pidió protección en salidas y entradas, bendijo fotos, prendas de ropa, llaves de casas, autos, camiones, motos y oficinas representadas.
Anunció el fin del programa pero prometió verse pronto en la casa de Dios.