Mariú Fernández reestrenó su espectáculo "Yo no soy Amy", un tributo a Amy Winehouse, que agotó funciones en Vivo Club de Palermo, con presentaciones restantes el 3, 17 y 24 de marzo a las 20 horas. La artista revivió la obra a diez años de su estreno original, contactando al equipo creativo como Osvaldo, Juanjo Marcó y su banda, incorporando una nueva canción.
Fernández relató su trayectoria en musicales como El Pasajero con Javier Malosetti y Diego Reinhold, dirigida por Florencia Peña, María Onetto y Ana Frenkel, y producciones con Enrique Pinti, Franchella y Guillermo en el Maipo. También participó en Shrek, embarazada durante las funciones, y el año pasado en El Porvenir de Gastón Marioni con canciones de Hernán Torra.
La cantante contó cómo arrancó su carrera en la escuela de Julio Boca y Ricky Pashkus a los 19 años, mientras estudiaba Derecho en la UBA hasta tercer año. Dejó la carrera por la pasión artística, ganando una beca en esa escuela tras una audición donde cantó "Cumpleaños feliz" y al año siguiente otra para estudiar en Broadway.
En Nueva York, Fernández estudió en Steps on Broadway, compartiendo clases con Julio Boca, y vivió la experiencia como un sueño, explorando Greenwich Village y asistiendo a musicales y recitales. Aunque le ofrecieron quedarse, volvió a Argentina por consejo de Pashkus para terminar sus estudios.
Fernández destacó la camaradería en el ambiente teatral porteño, la colaboración entre artistas talentosos y cómo maduró para entender que hay lugar para todos, dejando atrás la competencia inicial de sus años jóvenes.