Silvia Fernández Barrio contó por primera vez que Huberto Roviralta le rozó la pierna con la suya durante una entrevista en Canal 9, justo en la previa del casamiento con Susana Jiménez. Mientras Susana estaba presente en la mesa del comedor, Huberto comenzó a subir la pierna por la de la periodista, quien siguió con la nota sin decir nada en ese momento.
Fernández Barrio relató que años después, ya separados, Huberto le dijo que "tenemos algo pendiente", insinuando un interés no resuelto. La anécdota se presentó como la mayor traición de Huberto a Susana antes de la boda, destacando el atrevimiento en presencia de la novia.
El panel de El runrún del espectáculo debatió intensamente la credibilidad del testimonio: algunos lo tildaron de "incomprobable" y cuestionaron la necesidad de revelarlo ahora, mientras otros defendieron a la periodista por hablar cuando podía y recordaron incidentes previos de acoso contra ella.
Se mencionó una cámara oculta de Huberto con otra mujer como otro indicio de infidelidad, pero el foco quedó en si Fernández Barrio inventaba para dañar o si era un amor pendiente no concretado por la presencia de Susana.