El jeque argentino Abdul Karim Paz defiende a Irán como víctima de ataques de Estados Unidos e Israel, niega su responsabilidad en los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, y argumenta que no hay pruebas judiciales concretas pese a imputaciones de inteligencia. Acusa a Estados Unidos de agredir a Irán desde el golpe de 1953 contra Mossadegh por nacionalizar el petróleo, seguido de sanciones, ISIS y bombardeos directos en negociaciones nucleares.
La corresponsal en Tel Aviv, Juliana, describe sirenas diarias y vida bajo alerta constante por misiles de Hezbollah, aliados de Irán, mientras Israel y Estados Unidos bombardean Teherán, incluyendo refinerías y aeropuertos, en intento de desmantelar terrorismo chiíta extremo que representa solo el 15-20% de la población iraní, con calles vacías en Israel pero no en Irán.
Debate tenso en el estudio con interrupciones y reclamos por dejar hablar: panelistas argentinos cuestionan la negación de atentados, recordando sentencias fiscales, mientras Abdul exige equilibrar voces del "país agredido" y critica hipocresía nuclear de potencias atómicas. Juliana afirma que en Israel ven a Irán como agresor responsable de AMIA y régimen totalitario que viola derechos de mujeres.
Ariel advierte que la guerra se extenderá más allá de líderes coyunturales como Netanyahu o el presidente de Estados Unidos, por raíces profundas en posiciones teocráticas inflexibles de Irán y factores geopolíticos no resueltos, elevando alertas globales para israelíes ante posibles lobos solitarios o ataques a instituciones, incluyendo Argentina.