El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu prometió intensificar la lucha contra Irán y Hezbollah durante una visita al sitio de impacto de un misil iraní, afirmando que Israel ataca líderes, régimen opresor y objetivos en Líbano con determinación e iniciativa.
El ministro de Defensa Israel Katz aseguró que derrotarán a Hezbollah de una forma u otra mientras despliegan tropas en el sur libanés y las FDI atacaron más de 500 objetivos vinculados a Hezbollah desde su entrada al conflicto, incluyendo comandantes, lanzadores y depósitos.
En el octavo día de guerra, Israel y Estados Unidos bombardearon Irán, destruyendo sistemas de defensa, aviones y depósitos; Netanyahu afirmó control casi total del espacio aéreo de Teherán. Irán reportó 926 civiles muertos y heridos, lanzó misiles a bases de EE.UU. en Bahréin y vecinos del Golfo, disculpándose después.
Irán prometió no rendirse pese a amenazas de Trump, manteniendo capacidad de respuesta militar.