La comunidad iraní en Alemania celebró el derrocamiento del líder supremo Ali Jamenei, a quien calificaron de tirano, con fiestas en las principales ciudades del país.
Los expatriados expresaron alivio y esperanza por un nuevo comienzo en Irán, una liberación para sus coterráneos, y destacaron la importancia de esta colectividad en Alemania. Mientras tanto, el presidente Masoud Pezeshkian afirmó que Irán no se rendirá ante Estados Unidos ni Israel, mantendrá buenas relaciones con vecinos pero responderá a agresiones.
Alemania se enfoca en el conflicto Rusia-Ucrania y prioriza la diplomacia en Medio Oriente, descartando envío de armas y dejando la acción a Estados Unidos e Israel. La población alemana percibe intereses económicos de Estados Unidos en los hidrocarburos iraníes, similar a Venezuela, más allá de la liberación del pueblo.
El corresponsal Luciano Pascual reportó desde Alemania temperaturas primaverales de hasta 20 grados diurnos y el pronto cambio al horario de verano.