Israel confirmó previamente la eliminación del jefe del Estado Mayor iraní Al Qasem Babayan en un ataque aéreo en Teherán, quien coordinaba estrategias contra Israel, junto con ataques a depósitos de combustibles militares. Un portavoz militar israelí advirtió que atacarán a sucesores, recordando la baja del anterior el 28 de febrero.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu dirigió un mensaje al pueblo iraní, llamándolo a la liberación del régimen opresivo mediante la Operación Rugido del León conjunta con Estados Unidos, que busca impedir armas nucleares iraníes, eliminar al líder supremo Aliyah Menei, neutralizar la Guardia Revolucionaria y destruir infraestructura militar y nuclear.
Manifestaciones globales piden el fin de la guerra en Medio Oriente: israelíes se congregaron en Tel Aviv, miles en París y 6.000 personas en Londres. En Irán, el racionamiento de combustible se endureció a 20 litros por día y persona tras ataques israelíes a cuatro instalaciones en Teherán y Alborz, generando columnas de humo y escasez previa de 30-40 litros.
Los precios del petróleo escalaron a casi 110 dólares el barril en Brent y WTI por daños en refinerías y menor oferta. El cierre del Estrecho de Hormuz, por acciones iraníes y altos costos de seguros, interrumpe buques petroleros, gas natural, trigo y soja, impactando commodities globales como los pistachos.