Tailandia ofrece en la región norte de Chiang Mai selvas frondosas donde cada familia tailandesa adopta un elefante como animal sagrado, con un cuidador especial que lo acompaña de por vida.
En el complejo cultural de Metamán, los visitantes observan la relación noble entre estos animales selváticos y las comunidades locales, ya que las familias campesinas mantienen reservas de elefantes de generación en generación.
La experiencia continúa navegando el río Moewang en balsas de bambú, como lo hacen los habitantes con sus mercancías desde hace siglos, rodeados de vegetación exuberante, plantaciones exóticas y elefantes en tránsito.
Este trayecto desde río arriba hasta el embarcadero sur revela una geografía maravillosa que parece sacada de una película, única en el mundo y enriquecedora culturalmente en el corazón de Asia.