Familias en Beirut, incluyendo parientes de Aziza amiga de producción en Argentina, abandonaron sus pueblos por amenaza de Israel y ahora viven hacinadas, hasta 10 personas por habitación alquilada, entre edificios destruidos. Reportan cientos de muertos, miles de heridos y temor a invasión israelí tras una semana de guerra Irán-Israel.
Tomás explicó que el Líbano se convirtió en campo de batalla por Hezbollah, grupo apoyado, financiado y entrenado por Irán, con comandantes de Fuerzas Quds eliminados por Israel en Beirut. El gobierno libanés ordenó a Hezbollah dejar las armas y condenó sus ataques contra Israel.
Rubén detalló que Hezbollah, o Partido de Dios, infiltra la sociedad libanesa con asistencia social y salud, pero representa solo a chiitas shias, una minoría en un país de múltiples sectas divididas: cristianos maronitas, católicos, ortodoxos, suníes, drusos. El presidente cristiano rogó a Hezbollah no atacar Israel para evitar destrucción, y los ataques israelíes son quirúrgicos con drones, sin herir civiles innecesariamente.
Panelistas criticaron la arrogancia de Hezbollah por creerse representante de Dios y su enemistad con cristianos, destacando que Israel ataca específicamente mientras Hezbollah lanza misiles indiscriminados.