Una especialista en economía circular explica que desde 2008 buscaba formas rentables de cuidar recursos sin destruir el planeta y descubrió este paradigma para repensar procesos productivos, reducir impacto ambiental y generar ahorros en empresas.
En sus consultorías con empresas y organizaciones realiza un diagnóstico del estadio actual, identifica necesidades y traza planes de acción adaptados, considerando recursos, tiempo y nivel de concientización del equipo para implementar estrategias concretas.
Las estrategias incluyen revisar materialidad con materias primas locales de bajo impacto, diseños reparables contra obsolescencia programada, modelos de negocio como alquiler de productos, compartir recursos logísticos entre empresas y usar materiales biológicos para facilitar el fin de vida útil.
Para servicios, se enfoca en consumo de energía, servidores tecnológicos y digitalización post-pandemia. En Argentina avanza lento pero firme, faltan marcos normativos, cambios en consumidores y un enfoque sistémico para que cada empresa use mejor recursos, reduzca descartables y apueste por renovables.