Más de 300 familias evacuadas tras el derrumbe parcial de 176 departamentos en un edificio Procrear construido por COSUD en Capital Federal denuncian que sus reclamos por filtraciones crónicas fueron ignorados durante años por la empresa, mientras seguían pagando expensas de hasta 180.000 pesos mensuales.
En el edificio mellizo entregado en 2021, un hundimiento de 12 centímetros en el garage y rajaduras se suman a problemas como pasillos inundados, autos dañados por líquidos corrosivos desde hace cinco años y filtraciones en ascensores que arruinaron muebles y livings durante tormentas. Los damnificados, como Silvina Blaseta, presentaron quejas a la administración y Defensa del Consumidor sin respuestas efectivas, y recibían parches temporales como chapones en losas que no resolvían las causas estructurales.
Ricardo Vintigal, predesarrollador urbano, criticó la ausencia de un 'SAME de la vivienda' y la concepción de la vivienda como problema de Estado mediante obras públicas licitadas, aludiendo a irregularidades en Santa Cruz y redeterminaciones de precios. Defendió el origen privado del Procrear como crédito para clase media y trabajó para impulsarlo, pero lamentó su conversión en gigantescas obras públicas por PRO y kirchnerismo, sin relación directa entre constructores, pagadores y usuarios.
Los vecinos destacaron el apoyo del barrio con ropa, medicamentos y organización en garages para repartir necesidades, mientras enfrentan hoteles precarios sin cocinas para niños y gastos extra como estacionamientos de 35.000 pesos. Cuestionaron la ubicación cerca de vías férreas y estadio Huracán sin considerar vibraciones, y balcones mal inclinados que acumulan agua hacia adentro, oxidando fierros. COSUD rechazó hacerse cargo de algunos reclamos pendientes.
Vintigal abogó por obras privadas donde los dueños controlen desde el inicio, alertando que tragedias como esta pueden repetirse en cualquier torre, incluso lujosas en Puerto Madero.