El conductor del programa comparte un iftar durante el Ramadán con la tía Aziza, rompiendo el ayuno en el momento preciso con la invocación Bismillah ar-Rahman ar-Rahim y siguiendo las tradiciones proféticas de comer con la mano derecha y tomar en tres sorbos.
La mesa incluye Laban, queso, aceitunas, pan árabe casero, frutos secos como nueces y almendras, y el corazón del Cusa, destacando la importancia de compartir en familia y la energía que proporcionan estos alimentos tras el ayuno.
Ambos expresan gratitud a Dios con Alhamdulillah e inshallah, el conductor elogia a la tía Aziza por abrir su corazón y emocionarse al resaltar su lugar en el corazón del público, invitando a no musulmanes a visitar familiares y parientes mayores.
Se enfatiza el espíritu de bien común y se anuncia un próximo iftar el domingo, promoviendo la comunidad, la reflexión y el control de pasiones durante Ramadán, junto con prácticas como leer el Corán y asistir a la mezquita los viernes.
El segmento cierra destacando la bendición de las últimas diez noches del mes, preparando la llegada de Yahual para continuar el ayuno en purificación.