Luis Fernando Iribarren, conocido como el carnicero de Giles por masacrar a su familia en 1986, murió a los 63 años por neumonía el 26 de febrero de 2026. En el campo Tuyuti de San Andrés de Giles, discutió con su padre Luis de 49 años durante la cena, salió a fumar y regresó pasada la medianoche con una escopeta. Atacó primero a sus padres en su dormitorio con golpes y tiros, luego a su hermana María de 9 años de la misma forma, y finalmente a su hermano Marcelo de 15 años, a quien miró antes de matarlo a escopetazos y le dijo al cadáver "Puyah, no sé por qué te maté, yo te quería tanto".
Iribarren tiró los cuerpos a los chanchos y mintió a su tía Kuki (Alicia), hermana de su padre, diciendo que la familia se fue a Paraguay por deudas. Nueve años después, en 1995, los vecinos alertaron a la policía por la desaparición de Kuki, a quien él afirmó que murió de enfermedad, pero la encontraron enterrada con dos hachazos en la cabeza, que justificó como "crimen piadoso". El equipo de antropología rescató los restos de la familia de los chanchos.
Recibió prisión perpetua más accesoria de reclusión por tiempo indeterminado. En 2024 obtuvo salidas transitorias para estudiar en la Universidad de La Plata, subía videos a TikTok y Los Fabulosos Cadillacs le dedicaron un tema. En una salida se fugó 11 días con su perro, lo capturaron paseándolo en San Luis o Santiago del Estero, y murió en el hospital penitenciario.
El conductor describió la huella de Iribarren como "de porquería" y su furia como "incontenible", destacándolo como personaje clave de la crónica policial argentina.