Dos ayatolás de la Asamblea de Expertos de Irán anunciaron un consenso para elegir al nuevo líder supremo tras la muerte de Ali Yamenei, asesinado hace ocho días por bombardeos de Estados Unidos e Israel. Aunque no revelaron el nombre, Donald Trump busca evitar que sea su hijo Mokyabá Yamenei, mientras el ejército israelí amenaza atacar al sucesor y a quienes lo designen.
Imágenes en vivo muestran sirenas antiaéreas en Jerusalén por un posible nuevo ataque iraní, con la cúpula de hierro interceptando proyectiles que dejan pedazos de metal en las calles. En Beirut se ven columnas de humo constante por bombas o coches bomba en un Líbano devastado por guerras religiosas e israelíes en el sur.
El canciller chino Wang Yi exigió el fin inmediato de hostilidades, respeto a la soberanía iraní y de Oriente Medio, y rechazó la ley de la selva o revoluciones de colores. La televisión iraní transmite en vivo las novedades de la guerra, que involucra más de una decena de países con repercusiones mundiales y ataques a cinco instalaciones petroleras en Teherán que provocan incendios masivos y crisis energética.
Donald Trump evadió preguntas sobre coaliciones o incursiones terrestres en Irán, comparándolo con críticas a Afganistán. El rey de España Felipe VI realiza llamadas a líderes de Líbano, Chipre, Bahréin y Omán, como el sultán Haitham bin Tariq, para mostrar solidaridad ante la escalada militar y unificar esfuerzos regionales.