La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) gestionó la liberación de Nahuel Agustín Gallo, detenido 448 días en una cárcel venezolana, según reveló el comunicado de la entidad antes que el gobierno nacional. Gallo, pareja de la venezolana María Alexandra Gómez, fue acusado sin pruebas de espionaje y planear un atentado contra Delcy Rodríguez por el régimen de Nicolás Maduro.
Gallo viajaba a Venezuela para pasar las fiestas con su pareja y su hijo de dos años cuando fue secuestrado en la frontera con Colombia el 8 de diciembre. María Alexandra, con ayuda de su madre abogada, buscó desesperadamente información y visitó cárceles como el Rodeo 1 en Miranda, pero enfrentó negativas del fiscal Tareck William Saab. Patricia Bullrich, entonces ministra de Seguridad, intervino en las gestiones.
La diplomacia argentina falló inicialmente debido a la ruptura de relaciones con Venezuela tras las críticas de Javier Milei a las elecciones fraudulentas de julio y su recepción a Edmundo González Urrutia. La AFA actuó en paralelo con un viaje "casual" de dirigentes como Luciano Esnakis a Caracas, contactando a Delcy Rodríguez vía la Federación Venezolana de Fútbol y Conmebol, en medio de un vuelo privado sospechoso.
El oficialismo vio en esto una "diplomacia paralela" de la AFA, en disputa con el gobierno por otros temas, pero priorizó la vida de Gallo sin intervenir. La primera foto de Gallo libre salió en redes de la AFA, destacando su fortaleza mental durante la cautividad, donde cantaba el himno y se mantenía en forma.
Al cierre del segmento, conectaron con el analista venezolano Miguel Velarde para profundizar en la sorpresiva liberación.