Los vecinos de las torres derrumbadas en Parque Patricios, cerca de la cancha de Huracán, ingresan acompañados por bomberos para retirar pertenencias esenciales como ropa y objetos personales en sesiones de 10 minutos, tras el colapso que aplastó 80 autos.
La Fiscalía autorizó apuntalamiento, demolición controlada y remoción de escombros para evaluar riesgos estructurales, mientras el Gobierno de la Ciudad gestiona hogares temporales y el Banco Ciudad posterga tres cuotas de créditos Procrear. Los vecinos expresan desconfianza total en la estructura y temen demoras largas por falta de servicios como gas.
La constructora Americana es señalada por fallas en la obra, y hubo problemas de comunicación con los vecinos que rechazaron maquinaria por temor a que borre pruebas. Para verificar cimientos, deben remover escombros incluyendo autos.
El complejo permanece clausurado por riesgo estructural, con peritajes que tomarán al menos un mes y apuntalamiento extenso. Los ingresos están limitados a objetos esenciales con personal de emergencia, y el proceso se prevé largo sin resolución rápida.