La periodista Emma Herrera reporta en vivo desde Parque Patricios el ingreso supervisado de propietarios al edificio semiderrumbado para retirar pertenencias en breves minutos, escoltados por más de cien policías y bomberos. Los vecinos salen cargando valijas por calles como Miravé, ansiosos y angustiados por su futuro incierto tras perder sus hogares de la noche a la mañana.
Leonel, uno de los damnificados, relató su primera incursión al departamento bajo estrictos controles para evitar riesgos de nuevo colapso. La Fiscalía Penal Contravencional de Faltas número 31, a cargo de la doctora Salvatisi, secuestró planos y documentación para identificar responsables entre ingenieros, arquitectos y proveedores de materiales.
En la torre contigua, vecinos denuncian pánico por filtraciones crónicas, crujidos en escaleras y deterioro evidente en la base del edificio, con descascaramiento generalizado pese a tener solo cinco años de antigüedad. Videos virales previos mostraban estos problemas, ignorados a pesar de múltiples reclamos.
El estudio advierte sobre fallas en la supervisión de obra y habilitación para habitar, separadas de la finalización constructiva, y pérdidas millonarias por devaluación inmediata de las propiedades. El derrumbe ocurrió de madrugada, un milagro que evitó decenas de víctimas fatales en la zona parquizada y conchera.
La revitalización del sur porteño por el Gobierno de la Ciudad, cerca de la cancha de Huracán, queda en jaque con este desastre sin tragedia. Los afectados contratan peritos y estudios como el de Burlando para reclamos judiciales.