Vecinos del edificio semiderrumbado en Parque Patricios ingresan por pisos con custodia de más de 100 policías y bomberos para retirar pertenencias en apenas 5 a 20 minutos, cargando maletas por calles Mafalda y La Bardem. La periodista Emma Herrera reporta en vivo cómo llaman a propietarios ansiosos pegados a las vallas, mientras debaten el ingreso controlado para evitar riesgos.
Leonel, uno de los afectados, relata su angustia por primera vez ingresando: vive en hotel con familia desde el derrumbe, enfrenta incertidumbre total sobre si volverá a su primer hogar, logrado tras años de esfuerzo, y prioriza qué salvar en poco tiempo. Describe el shock de perderlo todo de la noche a la mañana, sin plazos claros, durmiendo por cansancio pese a la presión emocional.
El panel destaca la psicología detrás: ansiedad por electrodomésticos caros, cuotas hipotecarias elevadas que no cierran con valores actuales, y falta de garantías estructurales. Mencionan el stop debit del gobierno para pausar pagos, pero urge ingeniería y la Fiscalía Penal de Faltas 31, a cargo de la doctora Salvatisi, que analiza planos, arquitectos e ingenieros responsables del material usado.
Instalan a los vecinos presentarse como querellantes en la fiscalía para seguimiento y soluciones, ante la imagen impactante del edificio dañado sobre Ailín en pantalla.