Un soldado salva su vida gracias al sacrificio de un joven en la guerra y le regala un retrato al padre del fallecido. La historia, narrada en un contexto religioso cerca de Navidad, describe a un hombre rico apasionado por el arte junto a su hijo, cuya colección incluía obras de Van Gogh, Picasso y Rafael.
El hijo muere heroicamente protegiendo al soldado en el campamento militar, donde una bala lo atraviesa mortalmente. Meses después, el joven soldado visita al padre dolido y le cuenta cómo el hijo le salvó la vida llevándolo a la enfermería.
El soldado, no un artista profesional, entrega un paquete con un retrato esmerado del hijo, capturando la expresión de sus ojos. El padre, conmovido, ofrece pagarle, pero el joven rechaza el dinero y explica que es un homenaje de gratitud por el sacrificio.