Pedro Sánchez reafirma rechazo al uso de bases españolas para ataques contra Irán, pese a amenazas comerciales de Donald Trump que ordenó cortar tratos con Madrid. España desmintió cooperación con EE.UU., invocando 'no a la guerra' como en Irak 2003, priorizando derecho internacional y rechazando resoluciones violentas.
Francia, vía Emmanuel Macron, culpa a Irán por escalada pese a críticas iniciales, desplegando Rafales, portaaviones Charles de Gaulle y autorizando bases a EE.UU., mientras anuncia más ojivas nucleares en doctrina europea. Macron pidió a Netanyahu evitar ofensiva en Líbano tras asesinato de Ali Hamenei.
La Unión Europea cierra filas con España ante Trump, con Kaja Kallas alertando escalada; Irán amenaza ciudades europeas y misil rozó OTAN en Turquía. Reino Unido, bajo Keir Starmer, autoriza bases solo defensivas como Diego García y Fairford, pese críticas de Trump y oposición conservadora liderada por Kemi Badenoch.
Rusia, aliada de Irán vía drones en Ucrania, ve Putin condenar ataques y amenazar corte de gas a UE, que planea restricciones; Moscú podría ganar con alzas petroleras por bloqueo Hormuz. Friedrich Merz guarda silencio ante Trump.
El régimen iraní siembra caos atacando vecinos, justificando su desaparición según analistas, en guerra que urge defensa europea.