El panel denunció que el régimen iraní financia terrorismo internacional a través de Hezbollah, aliado con organizaciones narcos como el PCC en las triples fronteras argentinas y cárteles mexicanos. Explicaron que Irán busca la aniquilación de Israel y Occidente, declarando guerra al planeta hace 47 años, con atentados como la AMIA en Argentina y el vuelo en Panamá. Remarcaron la opresión interna contra mujeres y opositores, castigados con muerte y tortura.
Los especialistas destacaron ataques quirúrgicos israelíes en Beirut y la dificultad para suceder al líder iraní, como el hijo de Jamenei que desistió por volverse blanco. Recordaron la guerra de los 12 días, donde Trump fue reservado frente al ímpetu de Netanyahu, y la amenaza nuclear iraní pese a diálogos fallidos.
La guerra económica colapsa la exportación petrolera iraní, fomentando protestas por inflación y combustible, en un contexto propicio para cambio de régimen. Mati Zway desde Israel describió la rutina de refugios constantes por alertas, mientras expertos coincidieron en que bombardear no basta para el día después.
En Colombia, el fiscal Pizzi Barú fue eliminado por investigar estos nexos terroristas, y Hezbollah creó en 2007 una unidad de narcóticos para autofinanciarse y captar más adeptos.