Israel ordenó evacuar barrios de Beirut cercanos a su frontera antes de atacar el sur del Líbano en minutos, avisando por civiles como costumbre en objetivos no militares. Hezbollah rechaza el ataque y promete contraataque en una guerra extensa, mientras Irán prepara respuesta larga contra la visión corta de Donald Trump, impactando precios de combustibles globales.
Sirenas suenan en Israel ante ataques simultáneos nocturnos; panel muestra imágenes de guerra en Líbano, Irán e Israel, con depósitos de uranio, custodios y bases identificadas por inteligencia tras un año de preparación con drones e infiltrados.
El Mossad infiltró círculos íntimos de líderes iraníes, colocando chips en operaciones dentales y alcanzando puestos altos como ministro en Siria en décadas pasadas; ataques selectivos evitan civiles pero golpean estratégicos estudiados desde hace una semana.