El panel anticipa el quilombo generado por el encuentro entre Lionel Messi y Donald Trump, cuestionando si crea una nueva grieta. Discuten que no se trata de amiguismo, partidismo ni idealismo, sino que el Inter Miami tenía que ir y Trump era el presidente electo.
Mencionan que Messi está en Miami con el Inter Miami, almorzó con Trump y viaja a Nueva York para una cumbre, despertando controversia en medio de tensiones globales.
Prometen meterse en detalle con todo lo sucedido en un ratito.