Panel defiende la visita de Lionel Messi a la Casa Blanca con Donald Trump como capitán campeón de Inter Miami en MLS, junto a Luis Suárez, Javier Mascherano y Rodrigo De Paul, argumentando que es protocolo institucional y no involucramiento político.
Trump elogió a Messi comparándolo con Pelé, dijo que su hijo es fan de Messi y Ronaldo, bromeó que no hay jugadores feos en el equipo y saludó a Mascherano como gran entrenador. Recordaron que todos los equipos campeones de EE.UU. visitan a mandatarios.
El panel debatió la polémica en Argentina por la neutralidad política de Messi: evitó políticos tras Qatar y Casa Rosada, pero ahora con Trump genera críticas. Algunos ven hipocresía por políticas antiinmigrantes de Trump e ICE, comparan con Maradona y Maduro, y cuestionan por qué un futbolista debe opinar.
Concluyeron que Messi fue respetuoso en su país de trabajo, no es dueño del club y no debe marcar posición política; el error es la expectativa pública de que lo haga.