Israel extendió por ocho días el estado de emergencia nacional ante ataques incesantes de Irán y Hezbollah desde Líbano, que se fortaleció durante el breve cese al fuego, reporta la periodista Alejandra Bará desde Pardesjana.
El día a día implica alarmas constantes: 10 minutos si vienen de Irán y 90 segundos locales, obligando a refugiarse con familia y mascotas; ayer entró cinco veces al búnker con sus cuatro niños y el perro.
El país registra bajas de soldados en incursiones a Líbano y un desequilibrio total, con mensajes de alerta que interrumpen cualquier actividad en medio del fuego cruzado.