Israel lanzó ataques aéreos contra al menos 30 instalaciones petroleras en Irán, incluyendo la refinería de Don Goubian al sur de Teherán, en una operación confirmada en tiempo real por periodistas israelíes y medios internacionales. Las imágenes muestran enormes lenguas de llamas en las zonas impactadas, y no se reportan derribos de aviones en suelo iraní, evidenciando la debilidad de su defensa aérea tras siete días de bombardeos continuos.
El precio del barril de Brent subió casi un 30% en una semana hasta los 92 dólares, desde menos de 70 dólares previos a la guerra, y podría alcanzar los 100 dólares si persiste el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Este aumento ya impacta en los combustibles: en Argentina, el transporte y el agro enfrentan facturas con un 10% más en gasoil, y pronto se trasladará a los surtidores minoristas.
En Dubái, la vida transcurre con normalidad pese a las tensiones, aunque un muerto se reportó por fragmentos caídos; civiles evitan dormir cerca de ventanas ante posibles alarmas. Irán muestra fisuras internas: el presidente Pesejian negó ataques a naciones musulmanas hermanas, pero la Guardia Revolucionaria desmiente y continúa operaciones, usando incluso bombas de racimo prohibidas.
Donald Trump advirtió horas duras para Irán, y los ataques podrían involucrar aviación estadounidense. El canal chequea información para evitar fake news en redes.