El cierre del Estrecho de Hormuz paralizó el 20% del petróleo mundial y el 30% del gas licuado, disparando el precio del crudo por encima de los 85 dólares el barril y elevando el gas un 60% en Europa, en medio de la escalada bélica entre Israel, Estados Unidos e Irán.
El corresponsal Gabriel Benzagal desde Tel Aviv descartó el riesgo de una Tercera Guerra Mundial, ya que Rusia y China no intervendrán militarmente, y predijo la caída inevitable del gobierno iraní por sus graves problemas económicos estructurales y falta de legitimidad interna en los próximos dos o tres años. Israel busca desarmar nuclearmente a Irán, mientras Estados Unidos persigue intereses más amplios, dependiendo de si Irán negocia o continúa atacando bases con soldados norteamericanos.
El panel en estudio destacó el impacto global: Irán, quinto exportador de petróleo, bloquea el paso permitiendo solo barcos chinos, agravando la inflación en Estados Unidos y China, principal importador de la región. Donald Trump enfrenta presiones internas de su base MAGA aislacionista contra neocons como Marco Rubio, mientras su popularidad cae tras pérdidas electorales y promesas incumplidas de evitar guerras.
CNN reportó miles de iraníes conservadores y hardliners en Teherán llorando la muerte del líder supremo Ali Khamenei durante las oraciones del viernes, defendiendo su legado pese a los bombardeos de Estados Unidos e Israel. El gobierno iraní mantiene control sobre estos sectores, aunque representa solo un snapshot de la compleja sociedad persa.