China y Rusia, aliados clave de Irán, limitaron su respuesta a condenas verbales por los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, sin medidas prácticas ni apoyo concreto, según analiza el magazine Así es Asia de France 24.
Paula Jiménez Correa entrevista a Osvaldo Cortesi, experto en economía y China, quien explica que China prioriza su provisión de petróleo de países del Golfo como Arabia Saudita y Qatar por sobre la alianza con Irán, ya que el cierre del Estrecho de Hormuz afecta su economía como mayor importador global y productor del 35% de manufacturas mundiales.
China impulsó la entrada de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghái en 2023 y a los BRICS en 2024, pero no respaldará acciones que compliquen su comercio global en medio de suba del petróleo.
El gobierno chino expresó preocupación por la violación del derecho internacional y pidió detener operaciones militares. Rusia, vía Sergey Lavrov, condenó los bombardeos y negó pruebas de bomba nuclear iraní.
Cortesi advierte que el conflicto perjudica más a China que cualquier beneficio de la alianza con Irán.