China depende críticamente del petróleo que transita por el Estrecho de Hormuz, por donde pasa cerca del 20% del crudo mundial y el 40% de sus importaciones. Países como India, Corea del Sur y Japón también se ven afectados por esta ruta clave que conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico.
Beijing adquiere casi el 90% de las exportaciones petroleras de Irán, equivalente a 1,5 millones de barriles diarios, que llegan vía la llamada flota fantasma: petroleros envejecidos sin seguro occidental que apagan transpondedores, realizan transbordos en altamar y reetiquetan el crudo como proveniente de Malasia, Omán o Emiratos Árabes Unidos para evadir sanciones estadounidenses. Esto permite descuentos del 6 al 10%.
La Guardia Revolucionaria iraní amenaza con bloquear el estrecho, exponiendo la vulnerabilidad energética china pese a reservas flotantes de 40-45 millones de barriles. El experto Osvaldo Cortesi explica que China busca mayor alianza con Rusia, pero no cubre su demanda total, y destaca sus debilidades en materias primas pese a un superávit comercial de 1,2 billones de dólares.
Cortesi advierte sobre problemas internos en China: Xi Jinping purga la estructura militar, reduciendo la comisión a él y un general, en medio de una posición totalitaria creciente que podría indicar radicalización o pérdida de poder. El segmento cierra el magazine Así es Asia de France 24.