Estados Unidos hundió una fragata india que participaba en un ejercicio militar conjunto con Irán, considerándola una amenaza en el contexto de la guerra total, mientras el buque de apoyo indio se refugió en Sri Lanka.
Los analistas destacaron el rol de India como potencia militar en la zona y su relación de acomodamiento con Irán en el marco de los BRICS, en medio de la afectación energética que impacta a 500 millones de personas en China e India por el cierre potencial del Estrecho de Hormuz.
China recibe el 37% de su petróleo por esa ruta clave, junto con un quinto de la producción mundial de crudo, lo que posiciona a estos gigantes como actores silenciosos en el conflicto que también beneficia a Rusia con ventas de petróleo.
Esta dinámica geopolítica se suma a los ataques previos de EEUU e Israel a refinerías iraníes, la represión interna del régimen y las exigencias de Donald Trump de rendición incondicional.