Israel reveló que en el primer golpe aéreo de la campaña León Rugiente eliminó al líder supremo iraní Ali Khamenei, al ministro de Defensa, al jefe del Estado Mayor y a otros 40 líderes clave de la defensa iraní, utilizando 190 aeronaves en seis olas de ataques que alcanzaron 600 objetivos con más de 2.500 municiones. La Fuerza de Defensa de Israel coordinó con fuerzas estadounidenses para reducir drásticamente el arsenal misilístico de Irán, que pasó de 3.000 a 1.500.
El corresponsal Gabriel mostró calles totalmente desiertas en Ranana, cerca de escuelas y edificios residenciales, debido a la suspensión de clases y trabajos no esenciales por dos días decretada por el Comando de Defensa Civil y el ejército israelí. La gente se mantiene cerca de refugios ante posibles sirenas de misiles iraníes, comprando solo lo esencial en mercados de cercanía.
El primer ministro Netanyahu dio un discurso duro, mientras Donald Trump mencionó una posible duración de un mes, aunque inicialmente ambos esperaban un derrocamiento rápido del régimen de los ayatolás. Se especula que el nuevo poder en Irán ya contactó a Trump para negociar, pero no hay avances concretos y el ritmo lo marca la respuesta iraní a Israel y bases estadounidenses.
En los refugios públicos, los israelíes dejan sillas, colchones y juegos para niños, ya que algunos estuvieron hasta dos horas encerrados ayer. Un vecino instaló Wi-Fi para comunicarse. Los habitantes naturalizan las alarmas: al tercero, ya saben ir al refugio calmadamente, comparado con la inseguridad callejera en Argentina, donde aquí el enemigo es conocido y hay protocolos claros.
Rubén Rabanal relató su experiencia: del pánico inicial corriendo 13 pisos, al tercero ya naturalizaban, haciendo chistes y saliendo a comer tras la alerta. Hay diferente nivel de preocupación por misiles hutíes iraníes versus otros, pero se cumple el protocolo para reducir riesgos.