Antonella, desde una callecita de París, mostró las calles casi vacías al inicio de la primavera, con gente en remera pese al frío que ella sintió exagerado.
Contó que está con su marido y su hija Bendy, nacida en París de padres italianos y argentinos, y rechazó invitaciones a Argentina por estar trabajando allá.
Robertito la invitó a París en septiembre y mencionó planes a Toscana con amigas.