Mirta Legrand, de 99 años, encendió una polémica en su mesa al cuestionar por qué no está en el Guinness como la conductora más longeva del mundo, superando casos en Brasil, Portugal y China.
Se reveló que el trámite requiere pagar una suma millonaria para fiscalización desde México, con un auditor que constata la presencia en programas en vivo durante una semana en Buenos Aires. Nacho Viale, su nieto y directivo de Canal 13, habría rechazado el gasto calificándolo de "toco".
Gustavo Descalzi, desde Uruguay, contó que llamó a Londres hace 60 días para iniciar el proceso y criticó duramente a la familia Viale y Canal 13 por no respaldar a Mirta, pese a su trayectoria única desde 1967.
El panel debatió el beneficio simbólico del récord, un mimo mundial que legitima su carrera, aunque no hay premio económico, y propuso una vaquita colectiva para cubrir los costos.
Indignados, exigieron que Canal 13 gestione el Guinness sin costo para Mirta, destacando su vitalidad y lucidez como inigualables.