Israel lanzó ataques contra un aeródromo en Isfahan, centro de Irán, con explosiones y humo, mientras el ejército israelí confirmó en X una nueva ola contra la infraestructura del "régimen terrorista iraní" en Teherán e Isfahan, apuntando a un aeropuerto militar según medios iraníes.
El conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán entró en su segunda semana, con ataques mutuos: Irán disparó contra Israel y bases en Abu Dhabi y Kuwait, Israel respondió en Líbano contra Hezbollah, interceptando misiles iraníes que activaron sirenas. Donald Trump afirmó que EE.UU. derribó 42 barcos iraníes.
Greenpeace alertó sobre 68 petroleros varados en el Estrecho de Hormuz con 16.000 millones de litros de crudo, riesgo de derrame masivo que devastaría ecosistemas del Golfo Pérsico por décadas.
En Líbano, bombardeos israelíes contra Hezbollah devastaron el sur y suburbios de Beirut, desplazando cientos de miles; familias duermen en escuelas y estadios sin ayuda básica, atrapados sin opciones de huida.
Protestas globales: en Berlín y Londres iraníes apoyaron ataques contra Irán y a Reza Pahlavi; en Tel Aviv pidieron fin de la guerra, con arrestos. En Miami, Trump dijo que Cuba negocia acuerdo con él y Marco Rubio en cumbre con líderes latinoamericanos.