Israel continúa neutralizando a clérigos y nuevos líderes iraníes en reuniones para elegir sucesores, mientras los ataques se generalizan sin perdonar civiles, militares ni diplomáticos, en un conflicto que se complica con la entrada de Hezbollah mediante invasión israelí al Líbano y protestas chiitas en Irak y Baréin.
Zahid Chahia, politólogo australiano, explica que el escenario se agrava con la ruptura de relaciones entre Emiratos Árabes Unidos e Irán, y Qatar derribando dos aviones iraníes, cuando EE.UU. esperaba usar los ataques como presión para negociaciones nucleares que avanzaban satisfactoriamente.
Irán responde atacando bases estadounidenses en países del Golfo para presionar a Washington, elevando el tono tras la muerte simbólica del ayatolá supremo, mientras Israel impide mostrar impactos de bombas para evitar que mejoren la puntería enemiga, como ocurrió con periodistas de CNN Turquía.
El panel destaca que cada nuevo líder nombrado es inmediatamente eliminado, apuntando al exterminio del régimen controlado ahora por Aire Arijani, jefe de seguridad presidencial, el jefe de la Corte y clérigos mayores; un ranking global ubica a Argentina en octavo lugar como país seguro ante posible guerra nuclear por sus cultivos.
Personas huyen como Cristiano Ronaldo con su familia en jet privado, mientras argentinos quedan varados; Melina Zupanitsky, voluntaria en programa Taglit post 7 de octubre, relata desde Tel Aviv cómo israelíes caminan tranquilos a refugios ante sirenas, hábito que turistas no tienen, incluso niños de 7 años están acostumbrados.