Los vecinos evacuados del edificio en riesgo de derrumbe en Parque Patricios forman una larga fila con bolsas para retirar objetos livianos como documentos, medicamentos y ropa, pero inicialmente no los dejaban ingresar pese a promesas de accesos de 10 minutos. La tensión aumenta con la caída de la noche y la falta de luz en los edificios afectados, mientras apuran a las autoridades.
La propietaria Anavela reveló que enviaron cartas documento a la Constructora Sudamericana por reclamos constantes desde que se mudaron: baldosas que se levantaban, grietas, filtraciones en subsuelo y terrazas por mal drenaje. La empresa brilla por su ausencia y no dio la cara, pese a haber construido obras emblemáticas. Los vecinos, en fideicomiso sin escrituras, temen por la evidencia removida sin autorización por la constructora, mientras denuncian en Fiscalía.
Las autoridades finalmente autorizaron el ingreso limitado: cuatro familias del piso 12 de la torre A entran con un bombero cada una por 10 minutos, solo con objetos livianos, firmando actas. La comunera apareció por primera vez tras incidentes, y prometen continuar mañana y domingo. Los vecinos destacan la solidaridad barrial, ya que el Gobierno de la Ciudad demoró en dar hoteles y ayuda, quedando muchos en casas de familiares con mascotas.
Imágenes muestran daños graves en múltiples torres: filtraciones como cataratas en garajes pese a expensas de 180 mil pesos. El ingeniero civil Facundo Delgaiso explicó problemas en terrazas verdes mal ejecutadas y drenajes defectuosos que socavan la estructura, enfatizando la necesidad de apuntalamiento preventivo antes de cualquier retorno.